Cómo encontrar tu pasión en la vida: sube de nivel

Cómo encontrar tu pasión en la vida: sube de nivel

«Cómo encontrar tu pasión en la vida» no es una pregunta que se responda coleccionando intereses, haciendo un test de personalidad o guardando frases inspiradoras. Se responde subiendo de nivel: de «¿qué me gusta hacer?» a «¿quién soy y para qué estoy aquí?». Ahí —y no antes— vive la pasión que de verdad sostiene.

La mayoría de las guías tratan la pasión como un objeto perdido que hay que buscar afuera: en una lista de hobbies, en una cita de alguien famoso, en una prueba vocacional. El problema no es la búsqueda, es el nivel en el que se busca —el de lo que haces, no el de quién eres.

Soy Roberto Bernal, coach con credencial Master Certified Coach (MCC) de la International Coaching Federation, y en este artículo te explico cómo encontrar tu pasión en la vida en tres pasos: separando la pasión del simple interés, subiendo la pregunta al nivel correcto, y verificando que sostenga en el tiempo —no solo el entusiasmo de una semana.

PASIÓN ES QUIÉN ERES — buscar qué te gusta no basta para encontrarla

Interés y pasión no son lo mismo

Comparativa: interés en el nivel de capacidades frente a pasión en el de identidad

Un interés es algo que te gusta hacer o que se te da bien —vive en el nivel de tus comportamientos y tus capacidades—. Una pasión es distinta: vive en el nivel de tu identidad y tu misión —lo que defenderías incluso si nadie te lo pagara ni te lo reconociera—. Confundir los dos niveles es la razón por la que tanta gente «encuentra» una pasión nueva cada seis meses.

El diccionario describe bien la intensidad del sentimiento: la Real Academia Española define pasión como «afición vehemente a algo» y, en una segunda acepción ligada al padecimiento, como aquello por lo que estás dispuesto a sufrir. Ambas aciertan en la intensidad. Ninguna dice en qué nivel vive esa intensidad, y ahí es exactamente donde se pierde quien «busca su pasión» sin encontrarla nunca.

Este modelo de niveles —del entorno hasta la misión— lo desarrollo con más detalle en Rutas del Cambio, apoyado en los Niveles Neurológicos de Robert Dilts. La pasión que dura no es la que más entusiasmo genera en el momento: es la que está anclada a un nivel que no cambia con el ánimo del día.

Cómo encontrar tu pasión en la vida: 3 pasos

Los 6 Niveles Neurológicos de Dilts: entorno, comportamiento, capacidades, valores, identidad y misión

Estos son los tres movimientos que uso con mis clientes cuando el objetivo es ubicar la pasión en el nivel correcto, no solo hacer una lista de cosas que les gustan.

1. Sube la pregunta de nivel

En vez de preguntarte «¿qué me gusta hacer?», pregúntate «¿qué defenderías incluso si no te pagaran ni te lo reconocieran?». La primera pregunta vive en el nivel de comportamiento y cambia con el humor; la segunda vive en el nivel de identidad y se sostiene incluso en los días difíciles.

Un consejo: si tu primera respuesta suena a actividad («jugar fútbol», «cocinar»), sigue preguntando un nivel más arriba —»¿y eso qué dice de quién eres?»— hasta que la respuesta empiece a sonar a una cualidad o a un rol, no a una actividad suelta.

2. Prototipa antes de apostarlo todo

No necesitas certeza total antes de probar: necesitas un experimento pequeño y barato que te dé información real. Bill Burnett y Dave Evans lo explican bien en Design Your Life: una vida se diseña como se diseña un producto, con prototipos, no con apuestas de una sola vez.

El error más común aquí es esperar «la señal perfecta» —una certeza absoluta— antes de mover un dedo. Esa señal no llega antes de actuar; llega después, como resultado de haber probado.

3. Verifica la congruencia entre lo que piensas, sientes y haces

Una pasión real no vive solo en la cabeza ni solo en la emoción: se nota en lo que efectivamente haces con tu tiempo cuando nadie te está mirando. Si lo que piensas, sientes y haces apunta en la misma dirección, tienes una señal fuerte; si solo una de las tres está presente, todavía es un interés, no una pasión.

Lo que veo una y otra vez en sesiones de coaching de vida es que la persona ya sabía la respuesta —la sabía en el nivel de identidad— mucho antes de decírmela en voz alta. El trabajo de coaching no fue «descubrir» nada oculto; fue ayudarle a subir la pregunta al nivel correcto para que se atreviera a confiar en la respuesta que ya tenía.

Sube la pregunta de nivel, prototipa antes de apostar y verifica la congruencia

Preguntas que profundizan

Si los tres pasos anteriores te dejan con más dudas que respuestas, estas preguntas ayudan a subir de nivel con más claridad. Tómate un momento con cada una:

  1. ¿Qué defenderías o seguirías haciendo incluso sin que te pagaran ni te lo reconocieran?
  2. Si tuvieras resuelto el dinero y el tiempo, ¿en qué invertirías tu energía?
  3. ¿Qué cualidad tuya aparece una y otra vez en distintos momentos de tu vida, sin importar el contexto?
  4. ¿Qué rol asumes de forma natural, sin que nadie te lo pida?
  5. Completa la frase «Sería capaz de sufrir por…» —¿qué apareció?

Por qué la pasión bien ubicada sostiene cuando el entusiasmo se acaba

No depende del ánimo del día

Un interés se apaga cuando estás cansado o de mal humor; una pasión anclada a tu identidad sigue ahí incluso en los días en que no tienes ganas de nada. Por eso sostiene el largo plazo, no solo el arranque.

Te da un criterio para decidir

Cuando la pasión vive en el nivel correcto, se convierte en un filtro: cada oportunidad que aparece se evalúa con una sola pregunta —»¿esto me acerca o me aleja de quién quiero ser?»—. Sin ese criterio, decides por impulso o por presión externa.

Se convierte en el combustible de tu proyecto de vida

Una pasión bien ubicada deja de ser una idea abstracta y se vuelve el motor detrás de decisiones concretas: qué estudiar, qué trabajo aceptar, en qué invertir tu tiempo libre. Ahí empieza el diseño real de una vida, no solo la búsqueda de un sentimiento agradable.

Al final, no se «encuentra» la pasión como quien encuentra un objeto perdido: se construye subiendo la pregunta de nivel hasta que la respuesta deja de depender del ánimo del día.


Preguntas frecuentes sobre cómo encontrar tu pasión en la vida

¿Cuál es la diferencia entre pasión e interés?

El interés vive en el nivel de comportamiento y capacidades —lo que te gusta hacer o se te da bien—. La pasión vive en el nivel de identidad y misión —lo que eres y defenderías incluso sin recompensa—. Todo interés es candidato a pasión, pero no todo interés llega a serlo.

¿Qué hago si tengo varias pasiones o siento que no tengo ninguna?

Tener varias no es un problema si comparten el mismo nivel de identidad detrás —casi siempre hay un hilo común—. Sentir que no tienes ninguna suele significar que todavía estás preguntando en el nivel de comportamiento («qué me gusta») en vez del nivel de identidad («quién soy»).

¿Cómo encontrar tu pasión en la vida sin cambiar de trabajo?

Casi siempre el cambio no es de trabajo, sino de cómo te relacionas con el que ya tienes —el mismo rol, ejercido desde una identidad distinta, se siente completamente diferente—. Cambiar de trabajo sin subir de nivel primero suele terminar en el mismo punto de partida, en un contexto nuevo.

¿Mi pasión y mi talento tienen que coincidir?

No necesariamente, aunque cuando coinciden el camino es más corto. Puedes tener talento para algo que no te apasiona, y pasión por algo para lo que todavía no tienes talento desarrollado —en ese segundo caso, el talento se construye con práctica una vez que la pasión ya está clara.

Por dónde empezar

La pregunta de cómo encontrar tu pasión en la vida es apenas el primer movimiento de un proceso más grande —el de diseñar hacia dónde quieres llevar tu vida—, que es exactamente el trabajo que hacemos en coaching de vida: ubicar el nivel correcto y, desde ahí, construir un proyecto que la sostenga en el tiempo.

Si quieres el método completo para pasar de «ya sé cuál es mi pasión» a «estoy construyendo la vida que quiero con ella», lo desarrollo en Taxi para el éxito: ahí trabajamos el destino completo, no solo el punto de partida.

Foto del autor de la publicación: Roberto Bernal, MCC

Sobre el autor

Roberto Bernal es un coach ejecutivo con credencial Master Certified Coach (MCC) de la International Coaching Federation (ICF), el nivel más alto de la profesión, con experiencia desde 2001, especialista en coaching para el desarrollo del liderazgo. Es autor de tres libros publicados en Amazon.